Hoy es Día de Acción de Gracias (Thanksgiving), una festividad meramente norteamericana, pero que todos conocemos o por lo menos nos suena. Cualquier teleserie norteamericana que se precie tiene un episodio donde las aventuras y desventuras ocurren en dicho día, y ni hablar del cine Made in Hollywood…y al final el “protagonista” es el pavo, que como es evidente acaba siempre igual, al horno.
Pues bien, desde Allen Interactions, Ethan Edwards hace una interesante analogía entre la preparación la cena de Acción de Gracias y el “cocinar” el eLearning perfecto (he modificado algunos títulos para hacerlos más “cercanos”):
- Planifica y deja tiempo suficiente: Se suele subestimar el tiempo necesario para montar una acción eLearning. Antes de comenzar, plantea un calendario realista, ten en cuenta tus recursos, etc…Los típicos cambios de última hora casi siempre acaban elevando los costes y/o generando un producto de menor calidad.
- Ten claro quienes vendrán a la cena: Intenta averiguar el máximo sobre los alumnos antes de que lleguen (qué les gusta y qué no les gusta, de donde vienen, cuánto tiempo se quedarán, etc..), lo que no quiere decir que no debas encaminarlos hacia nuevas direcciones, pero te ayudará a lograr una experiencia de aprendizaje satisfactoria.
- Obtén un pavo del tamaño correcto: No prepares todo el contenido que puedas para luego encontrarte con la sorpresa de que es más de lo que los alumnos pueden “digerir”. A veces una acción de aprendizaje puntual bien enfocada es mucho mejor que un macro curso que lo abarca todo (pequeñas porciones de formación distribuidas homogéneamente en el tiempo hacen más efectivo el aprendizaje, frente a presentarlo todo de golpe)
- No rellenes el pavo más de la cuenta: No fuerces demasiado contenido en una situación de aprendizaje. El alumno solo puede procesar, practicar y estudiar una cantidad limitada de información por sesión.
- No te sorprendas cuando nadie pruebe las verduras: A la hora de crear eLearning la experiencia es un grado y ésta te dice aquello que funciona mejor y peor con los alumnos, pero solo cuando les prestas atención. Por ejemplo, lo típico en muchos diseños es comenzar el curso con una pantalla o página que lista los objetivos, pues esto potencia el aprendizaje. Pero puede ocurrir que el alumno no se moleste en leerlo. Esto no quiere decir que no debas ofrecerlos, sino que debes averiguar la manera de comunicarlos para que los alumnos los comprendan.
- No necesitas preparar las judías de lata con la receta que viene en el bote. Mucha gente crea su eLearning recreando lo que han visto que otros hacen: lista de objetivos, pretest, contenidos, preguntas de autoevaluación, resumen y post test. Es una estructura funcionalmente válida, pero no necesariamente buena. En cada proyecto eLearning mira a ver que cada elemento presente está ahí porque sirve a una causa específica, no solo porque es algo que siempre se ha hecho así.
- Modera la cantidad de salsa a añadir a las patatas: No decidas que tu contenido es aburrido y que la única manera de hacerlo “apetecible” es ocultándolo tras elementos sin valor (animaciones superficiales, elementos multimedia irrelevantes o mal utilizados,…). Demasiado a menudo se utilizan elementos que confunden el verdadero valor del contenido, llamando la atención de los alumnos hacia elementos distractores, dificultando un crecimiento significativo.
- Prueba a incorporar un toque original: Prueba cosas nuevas e innovadoras que puedan potenciar la motivación e implicación de los alumnos, ampliando sus expectativas frente a la experiencia de aprendizaje.
- Prepara una mesa bonita: Antes de que los alumnos lean una palabra del contenido ya han realizado juicios sobre la experiencia que acaban de comenzar basado en las primeras impresiones. El look&feel del contexto que envuelve a la experiencia de aprendizaje puede ser de gran valor a la hora de crear las condiciones óptimas para que el aprendizaje efectivo ocurra.
- Planifica cómo utilizarás los restos: Demasiadas veces se diseña eLearning sin tener en cuenta cómo el alumno se beneficiará de lo aprendido tras su finalización. Ofrece a los alumnos materiales que puedan llevarse (documentos, cuadernos de ejercicios, guías,…) tras la finalización del curso. También puedes hacer seguimiento con algún módulo de repaso o mediante retos a través del email unos días después de la finalización para extender el impacto de la experiencia.
Fuente: Allen Interactions: Preparing an eLearning Feast